Conflictividad social durante la II República: Castilblanco, Arnedo y Casas Viejas.

La revolución liberal del s. XIX no sólo no fue capaz de solucionar los problemas del campo español, sino que los acentuó. A principios del siglo XX, en el centro y sur peninsular predominaba el latifundio de secano, la propiedad de la tierra estaba en pocas manos y existía una ingente masa de jornaleros que vivían en la miseria. En el norte, el minifundio era insuficiente para mantener a una familia y la emigración hacia América fue un fenómeno masivo, aún después de la pérdida de las colonias. La polarización social en el campo lastró el desarrollo económico español, en algunas regiones la clase media campesina era inexistente. La productividad era cinco o seis veces inferior a la de países como Alemania o el Reino Unido.

Las reformas republicanas

En este contexto los gobiernos republicanos abordaron un conjunto de reformas que hicieron aflorar tensiones ya latentes, porque las revueltas campesinas se habían sucedido con intermitencia desde mediados del s. XIX, Loja (1861), Jerez (1892) o el llamado Trienio Bolchevique (1918-20), son sólo algunos ejemplos.

En primer lugar, durante el Gobierno Provisional se formalizaron medidas para lograr una mejora de las condiciones laborales de los trabajadores de campo.

  • La Ley de Términos hacía obligatorio contratar preferentemente a los trabajadores del municipio en las tareas agrícolas. Para tal fin los Ayuntamientos realizarían un registro donde tendrían que acudir los patronos. Esta norma produjo continuas polémicas hasta que fue derogada por el gobierno conservador en 1933.
  • Con la Ley del Laboreo Forzoso una comisión debía vigilar aquellas fincas roturadas donde no se atendieran determinadas labores agrícolas que podían contribuir a aliviar el paro estacional de los jornaleros.
  • La Ley de Jurados Mixtos buscaba una salida negociada a los conflictos, con el diálogo entre patronos y trabajadores sindicados, que debían elaborar unas bases de trabajo para regular las labores agrícolas. Estas bases eran sistemáticamente incumplidas por los patronos, a lo que respondían los obreros con huelgas y ocupaciones de tierras, mediando la guardia civil.

Después, se intentó solucionar el mayor problema estructural, que era el desigual reparto de la propiedad de la tierra, mediante la Ley de Reforma Agraria. Pero la citada ley tardó en concretarse y su aplicación fue lenta e insuficiente.

Consecuencias

Las reformas republicanas movilizaron a los propietarios contra la República y provocaron la radicalización del campesinado, defraudado por las limitaciones del reformismo burgués. La resistencia de los propietarios a aplicar los decretos y leyes republicanas, que consideraban una erosión a sus intereses y la posición netamente revolucionaria del movimiento obrero llevó a un aumento de la conflictividad en el campo.

Desde 1932 se suceden las huelgas, insurrecciones y ocupaciones de tierras, que casi siempre concluían de manera cruenta con el enfrentamiento entre los obreros y las fuerzas de orden público. En Castilblanco (Extremadura, diciembre de 1931), Arnedo (La Rioja, enero de 1932) y Casas Viejas (Cádiz, enero de 1933) se produjeron violentos incidentes que tuvieron un gran impacto en la opinión pública.

Conflictividad social en La Mancha

Los conflictos se sucedieron en los más diversos puntos de España, también en La Mancha: Corral de Almaguer, Calzada de Calatrava, Puertollano, La Solana, etc. Los más graves tuvieron lugar en la Villa de don Fadrique, en julio de 1932 una huelga de temporeros consiguió apoderarse del pueblo y tuvieron que ser cercados por la guardia civil, el balance fue de cuatro muertos y treinta heridos. En Castellar de Santiago en diciembre de 1932, los patronos se negaron a cumplir las bases para las faenas de la recolección de la aceituna acordadas por los jurados mixtos de la provincia. El alcalde fue atacado mientras se exigía su mediación en el conflicto y un propietario que salió en su defensa fue herido con arma blanca y murió al día siguiente. Los patronos se organizaron y mataron a tres trabajadores, uno de ellos el secretario de la Agrupación Socialista Local.

Fotografía sobre los sucesos de Villa de don Fadrique en julio de 1932, el balance final fue la muerte de un guardia civil, un propietario y dos campesinos muertos. Hubo más de veinte heridos y sesenta detenidos. Más información en http://sucesosvilladonfadrique.blogspot.com.es/p/los-sucesos.html

Documentación

Actividades

Conflictividad social durante la II República. Actividades.

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